Toribio, el hijo mayor de Juana Repetto y Sebastián Graviotto, tuvo que ser atendido de urgencia tras sufrir un accidente doméstico durante su jornada escolar. El niño se dobló el tobillo mientras caminaba a la salida del colegio, lo que generó preocupación entre sus familiares y seguidores.
Fue Sebastián Graviotto quien compartió el incidente a través de sus historias en Instagram, mostrando al pequeño con dificultad para caminar y explicando que habían acudido rápidamente a un centro médico para realizar radiografías. Tras la evaluación, el diagnóstico confirmó un esguince leve sin fracturas ni lesiones graves.
El esguince obliga a que Toribio guarde reposo y reduzca su actividad física durante algunos días. A pesar del susto inicial, tanto Juana Repetto como Sebastián Graviotto se mostraron tranquilos con el resultado y han mantenido un fuerte apoyo mutuo en la crianza y cuidado de sus hijos, a pesar de su separación.
Este no es el primer accidente que afecta a la familia: semanas antes, Belisario, otro de los hijos, tuvo un fuerte golpe en el rostro que requirió puntos de sutura. En ambos casos, la pareja demostró su compromiso para garantizar la atención y el bienestar de los niños.
La comunicación entre Juana y Sebastián en situaciones de emergencia refuerza el vínculo familiar más allá de la separación sentimental, mostrando un modelo de coparentalidad centrado en el cuidado conjunto a sus hijos.