El gobierno argentino presentó una iniciativa legislativa para permitir la creación de empresas administradas por inteligencia artificial (IA), conocidas como «corporaciones no humanas». Sin embargo, el modelo propuesto incluye la obligación de contar con un administrador humano que supervise las operaciones, descartando por ahora la completa automatización en la toma de decisiones.

Esta propuesta forma parte de una reforma más amplia destinada a modernizar y simplificar el derecho corporativo del país, buscando hacer a Argentina más atractiva para inversiones tecnológicas. Según el proyecto, la Administración podría valerse de IA o algoritmos para dirigir empresas, pero la responsabilidad final recaería en personas, que deberán garantizar la adecuada gestión y responder ante eventuales daños causados.

Expertos legales consideran audaz la iniciativa, aunque advierten que excluir la supervisión humana sería riesgoso en términos de control y responsabilidad. La incorporación de sistemas automatizados en negocios ya existe, por ejemplo, en supermercados sin cajeros, donde la inteligencia artificial asume gran parte de la operación, pero siempre bajo vigilancia humana.

El presidente argentino ha promovido este plan como un paso para posicionar al país como un polo tecnológico enfocado en inteligencia artificial. Destaca las condiciones naturales y la infraestructura energética, como el frío patagónico y la disponibilidad de energía, que favorecerían el establecimiento de centros de datos especialmente diseñados para esta finalidad.

Por el momento, no existen empresas ni proyectos de inversión concretos vinculados a esta regulación. Desde la oficina presidencial sostienen que esta propuesta es innovadora y clave para abrir nuevas vías de negocios automatizados, que podrían dinamizar la economía local y transformar la manera de entender la gestión corporativa tradicional.