La temperatura media de la superficie del mar registró en junio un nuevo récord mundial, con un aumento que supera los registros de años anteriores para esta misma época. Esta situación, confirmada por el Servicio Marino Copernicus de la Unión Europea, se atribuye a la combinación del cambio climático global y el fortalecimiento del fenómeno El Niño.
El valor alcanzado en junio fue de 20,98 °C, estableciendo una nueva marca que convierte a 2026 en uno de los años más cálidos para los océanos dentro de los últimos tiempos. El incremento puede parecer pequeño, cerca de 0,1 °C respecto al récord previo, pero refleja una tendencia constante que alarma a la comunidad científica.
Este calentamiento acumulado, sumado a la influencia del fenómeno El Niño, modifica la circulación atmosférica global y contribuye a la intensificación de eventos climáticos extremos como olas de calor, sequías prolongadas, inundaciones y tormentas severas. Los modelos climáticos proyectan que las temperaturas oceánicas continuarán en ascenso durante el resto del año, con probabilidades de superar nuevos récords históricos en los próximos meses según el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF).
El Niño es un fenómeno natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Pacífico ecuatorial oriental. Aunque es un mecanismo climático habitual, su actual interacción con el cambio climático amplifica sus impactos, causando:
- Olas de calor marinas y terrestres más intensas y duraderas.
- Sequías severas en múltiples regiones del planeta.
- Tormentas e inundaciones de gran magnitud.
- Incremento en incendios forestales.
- Alteraciones en los patrones de lluvia a nivel global.
Además, los océanos no solo muestran incremento en la temperatura superficial, sino que también se advierte un calentamiento a mayor profundidad, lo que podría afectar la salud de ecosistemas marinos y alterar aún más los sistemas climáticos terrestres.
Los especialistas estiman que el fortalecimiento de este episodio de El Niño y la continuidad del calentamiento global harán que 2027 posiblemente supere todos los récords de temperatura media global conocidos hasta ahora, consolidando un escenario de creciente vulnerabilidad climática.