Un estudio de Goldman Sachs analiza el impacto diferenciado de la inteligencia artificial en el mercado laboral, identificando sectores que enfrentarán presión de desplazamiento y otros que verán crecer sus demandas. El informe mapea cómo la automatización afectará distintas categorías de empleos en los próximos años.

Según la investigación, los puestos administrativos y de procesamiento de datos figuran entre los más vulnerables. Las tareas rutinarias, documentación y gestión de información son funciones donde la IA muestra mayor capacidad de sustitución. Paralelamente, empleos en sectores como tecnología, ciberseguridad y análisis de datos enfrentarán demandas crecientes de profesionales capacitados para trabajar con sistemas de inteligencia artificial.

El estudio también destaca que sectores como la consultoría, diseño y creatividad experimentarán transformaciones significativas. Aunque algunas funciones rutinarias desaparecerán, la demanda de expertos que sepan integrar la IA en procesos complejos se espera que aumente. De igual modo, roles vinculados a supervisión y validación de resultados generados por máquinas ganarán relevancia en la estructura laboral.

Goldman Sachs subraya que la transición no será homogénea entre regiones ni sectores. Las capacidades de adaptación de cada economía, junto con políticas de reconversión laboral, serán determinantes en cómo se distribuyen tanto los riesgos como las oportunidades que genera esta transformación tecnológica.