El Gobierno reabrió la sala de prensa de Casa Rosada, aunque con un nuevo esquema de restricciones para los periodistas acreditados. La medida permite que los corresponsales vuelvan a acceder a este espacio de trabajo, pero les impide circular libremente por otras zonas del edificio de Balcarce 50.
Los periodistas acreditados quedan limitados a permanecer únicamente en la sala de prensa. Esta configuración marca un cambio respecto a las dinámicas anteriores, cuando los corresponsales tenían mayor movilidad dentro de las dependencias presidenciales.
La decisión combina la reapertura del espacio físico de trabajo para la prensa con controles más estrictos sobre los movimientos de los profesionales dentro de la Casa Rosada. El nuevo protocolo busca reorganizar la relación entre el Gobierno y los medios acreditados en la sede del Ejecutivo.