El 7 de julio es una fecha dedicada a la celebración del Día Nacional del Guitarrista, en honor a Eduardo Falú, uno de los músicos más influyentes dentro del folclore argentino. Nacido en El Galpón, provincia de Salta, Falú se destacó por su aporte fundamental a la guitarra y la música popular desde una temprana edad.
Desde niño, Falú comenzó a tocar la guitarra de manera autodidacta y más tarde se trasladó a la ciudad de Salta para continuar su formación. Su obra destaca no sólo por la técnica, sino también por su capacidad para fusionar la música folclórica con elementos de música académica, como lo demuestra la Suite Argentina, que interpretó acompañado de la Camerata Bariloche bajo la dirección de Elías Khayat.
Falú compuso piezas que son referentes del cancionero nacional, muchas de ellas en colaboración con grandes poetas como Jaime Dávalos, Manuel J. Castilla y Hamlet Lima Quintana. Algunas de sus obras más reconocidas incluyen «Zamba de la Candelaria», «Trago de sombra» y «Milonga del alucinado». Además, trabajó con textos de escritores emblemáticos como Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato, enriqueciendo el folclore con una perspectiva literaria y filosófica.
Entre sus contribuciones destaca la recopilación y arreglo para guitarra de «La cuartelera», una samba tradicional argentina del siglo XIX, que popularizó en ámbitos nacionales e internacionales. Su prestigio fue reconocido con premios importantes, como el Konex de Platino en 1985 por su desempeño como instrumentista de folclore.
Eduardo Falú falleció en Buenos Aires a los 90 años, dejando un legado musical que sigue siendo un pilar para guitarristas y seguidores del folclore argentino. La elección de su fecha de nacimiento para celebrar el Día Nacional del Guitarrista refleja la profunda influencia que tuvo en la cultura musical del país.