Frutafiel presentó un pedido de concurso preventivo ante la Justicia debido a una profunda crisis financiera provocada por una caída significativa en el consumo, junto con un fuerte incremento en costos productivos y tarifas. La compañía explicó que estas condiciones generaron un desequilibrio insostenible que llevó a cesar pagos entre marzo y abril.
En el escrito judicial, la empresa detalló que el proceso inflacionario posterior a la pandemia afectó directamente su rentabilidad al reducir el poder adquisitivo de los consumidores y elevar simultáneamente los precios de insumos y transporte. Intentos de trasladar estos aumentos a los precios finales se vieron limitados para no perder competitividad en un mercado con una demanda muy deprimida.
Según Frutafiel, la baja en la compra de productos considerados no esenciales impactó especialmente en sus líneas principales, que incluyen aguas saborizadas, cerveza, bebidas con vino, gaseosas y la línea Aqualoe con pulpa de aloe vera. Además, la empresa responsabilizó al aumento de tarifas energéticas y al encarecimiento de combustibles, dado que hasta un 95% de ciertos insumos derivados del petróleo componen el costo final de algunas producciones.
El acceso al financiamiento agravó aún más la situación, ya que la firma señaló que las altas tasas de interés dificultaron el crédito bancario y que se vieron forzados a recurrir al descuento de cheques de terceros, lo que generó pérdidas adicionales. Para sostener las ventas, implementaron promociones y descuentos en supermercados y cadenas, pero esa estrategia eliminó prácticamente los márgenes de ganancia.
Intentando evitar un deterioro mayor, el principal accionista vendió un inmueble para inyectar fondos a la empresa y lanzar la cerveza Golden Safty, así como una bebida nueva elaborada con vino. Estos productos llegaron a representar cerca del 30% de la facturación, pero el crecimiento esperado se frenó por incumplimientos de proveedores y rápida replicación por parte de la competencia.
La situación financiera mostrada ante la Justicia es delicada. Frutafiel declaró activos por más de cuatro mil millones de pesos, con pasivos cercanos a ese monto, lo que deja un patrimonio neto positivo reducido a menos del 5% de sus activos totales. Además, enfrenta una cadena de pagos compleja con problemas de liquidez.