La reciente ola de calor que golpea el este de Estados Unidos causó al menos 19 fallecimientos en Nueva Jersey, según confirmó un funcionario local. La mayoría de las víctimas fueron encontradas en viviendas sin aire acondicionado, en la calle o dentro de vehículos estacionados, lo que evidencia la gravedad del impacto del calor extremo en la región.

La gobernadora de Nueva Jersey calificó la situación como “el período de calor más intenso en más de catorce años”, subrayando lo peligroso e inusual de estas condiciones climáticas. El Servicio Meteorológico Nacional informó que alrededor de 160 millones de personas estuvieron bajo alertas por olas de calor significativas durante el fin de semana del feriado nacional.

Ante esta emergencia, las autoridades hicieron un llamado a la población para que permanezca en interiores siempre que sea posible, mantenga una hidratación constante y consulte a sus vecinos, especialmente a quienes tienen mayores riesgos como personas mayores o con enfermedades previas. También recomendaron buscar espacios con aire acondicionado para minimizar el impacto del golpe térmico.

Este fenómeno extremo se enmarca dentro de una tendencia global de aumento en la frecuencia e intensidad de olas de calor, vinculada al cambio climático y a la continua emisión de gases contaminantes provenientes de combustibles fósiles. Recientemente, Europa también experimentó una ola de calor histórica, que generó una atención internacional sobre la urgencia de medidas para mitigar estos efectos.