Misiones avanza en la protección de suelos mediante una política que reconoce este recurso como un patrimonio estratégico para las generaciones actuales y futuras. La provincia implementa acciones integrales para combatir la erosión hídrica, uno de sus principales desafíos debido a fuertes precipitaciones y paisajes con pendientes pronunciadas.

La creación del Instituto Misionero del Suelo (IMS), a partir de la Ley XVI N° 115, marcó un hito en la gestión de este recurso. Este organismo funciona dentro del Ministerio del Agro y la Producción y promueve una gobernanza innovadora que combina ciencia, planificación y colaboración entre el Estado, universidades, colegios profesionales y productores locales.

El IMS desarrolla estudios para mapear las características y limitaciones del suelo en cada departamento, herramienta clave para mejorar la toma de decisiones y optimizar el uso del territorio. Además, impulsa la capacitación técnica y la investigación aplicada, fomenta prácticas conservacionistas y facilita el acceso a asistencia técnica y financiamiento para adoptar tecnologías sostenibles.

En Misiones, donde la cobertura boscosa supera la mitad del territorio y coexisten ecosistemas con alta biodiversidad, la conservación del suelo también protege servicios ambientales esenciales. Estos incluyen la calidad del agua, la estabilidad ecológica y la capacidad de adaptación ante el cambio climático, aspectos fundamentales para mantener un equilibrio entre producción y naturaleza.

El consejo asesor del IMS, integrado por entidades públicas, académicas y profesionales, orienta las políticas públicas locales para asegurar un manejo responsable y conservacionista. Según el titular del Ministerio del Agro y la Producción, cuidar el suelo es cuidar el fundamento de toda actividad productiva en la provincia, reafirmando el compromiso con un desarrollo sostenible y la preservación de recursos naturales.