Andrew Morgan cerró su etapa en la NASA tras una destacada carrera que combinó vuelos espaciales con una sólida trayectoria militar. Durante su permanencia en la agencia espacial, acumuló la mayor cantidad de horas realizadas por un astronauta estadounidense en una única misión continua fuera de la Estación Espacial Internacional, con siete caminatas espaciales que sumaron casi 46 horas.

En total, Morgan pasó 272 días en órbita y dio más de 4.300 vueltas alrededor de la Tierra, contribuyendo a la operación y mantenimiento de la Estación Espacial Internacional. Su trabajo incluyó reparaciones complejas del Espectrómetro Magnético Alfa (AMS), un instrumento diseñado para detectar antimateria y materia oscura, que no estaba originalmente pensado para mantenimiento humano en el espacio. Estas intervenciones fueron consideradas igual de técnicas y desafiantes que las efectuadas al telescopio espacial Hubble.

Tras su regreso a la Tierra en abril de 2020, Morgan retomó funciones dentro del ejército estadounidense con un papel clave en posiciones de comando y soporte operativo, ahora en Nuevo México, dejando la investigación científica para enfocarse en labores estratégicas militares.

Nacido en Virginia Occidental y formado en la Academia Militar de West Point, Morgan posee además un título en medicina de emergencias y ha servido en misiones militares en Irak, Afganistán y África. Su perfil combina habilidades médicas, militares y técnicas que lo convirtieron en un integrante fundamental de la vigesimoprimera generación de astronautas seleccionados por la NASA.