Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) notificaron un aumento inédito de infecciones gastrointestinales causadas por un parásito, con casi 7.000 casos registrados en más de la mitad de los estados del país. Esta epidemia ha marcado un récord y afecta principalmente a personas que consumieron frutas y verduras frescas contaminadas.

La ciclosporiasis, provocada por un parásito microscópico, se transmite a través del consumo de alimentos o agua contaminados, sin un lavado ni cocción adecuada. Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran diarrea intensa, fiebre, vómitos y pérdida de apetito. Estos malestares pueden durar desde días hasta varias semanas e incluso pueden reaparecer después de una primera mejoría, como señala la Asociación Médica Estadounidense.

El aumento en los casos empezó a observarse desde mayo y, aunque es habitual tener varios cientos o miles de casos anuales, esta temporada el incremento ha sido notablemente superior, algo que llamó la atención de las autoridades sanitarias. Los CDC todavía no identificaron un foco específico, pero las investigaciones locales apuntan a productos de las ensaladas y lechugas, principalmente en Michigan, donde se registró la mayor concentración de afectados.

Además, la cadena de comida rápida Taco Bell está bajo supervisión sanitaria, dado que algunas de sus ensaladas podrían estar vinculadas con la contaminación. Este brote ha reavivado críticas hacia la reducción de personal y recursos en los CDC durante la administración previa, lo que habría debilitado la vigilancia y respuesta ante enfermedades transmitidas por alimentos.