La reciente decisión de eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en Argentina ha generado un debate que va más allá de la justificación presupuestaria oficial. La psicóloga Guillermina Rizzo advierte que reducir esta medida a un simple ahorro estatal ignora el valor democrático que representa esta instancia electoral.

Rizzo señala que las PASO constituyen una de las pocas oportunidades en las que los ciudadanos pueden influir directamente sobre la conformación de las listas de candidatos antes de las elecciones generales. Su supresión implica que las decisiones queden restringidas a los dirigentes partidarios, limitando la irrupción de nuevas candidaturas y reduciendo la participación popular en la construcción del poder político.

Para profundizar en esta perspectiva, la especialista recurre a la teoría del psicólogo social Serge Moscovici, quien explica cómo ciertos discursos se naturalizan con el tiempo. En este caso, el argumento simplificado de que las PASO representan un gasto innecesario progresivamente fue instalado como una verdad irrefutable, condicionando la interpretación social del proceso electoral.

Rizzo destaca que perder espacios de participación electoral no solo significa renunciar a una herramienta para elegir representantes, sino también abandonar un sentido de pertenencia colectiva y de involucramiento en las decisiones públicas. La psicóloga concluye que el verdadero costo no está en mantener mecanismos de participación, sino en resignarlos, pues cada debilitamiento de la participación ciudadana fortalece la concentración del poder en las élites políticas.