La llegada del invierno traerá consigo un escenario climático más húmedo y cálido en varias regiones del país, según las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Se prevé un aumento en las precipitaciones y temperaturas por encima del promedio, especialmente en la provincia de Buenos Aires y zonas aledañas.
Este fenómeno está vinculado al desarrollo probable de una fase cálida de “El Niño”, con una probabilidad estimada en torno al 60% para los próximos meses de junio, julio y agosto. Algunos expertos anticipan incluso un aumento en esa cifra hacia la primavera, mencionando la posibilidad de un “Súper Niño”, que implicaría impactos aún más intensos a nivel climático.
La región más afectada será la provincia de Buenos Aires, donde se observan posibilidades elevadas de lluvia superior a la normal junto con un incremento en las temperaturas. En particular, una franja que limita con La Pampa y se extiende hacia el sur, hasta Tres Arroyos, podría experimentar varios grados más arriba del promedio histórico. Las probabilidades de que las temperaturas sean mayores a lo usual oscilan entre el 45% y 50% en esa área, de acuerdo con el informe del SMN.
Respecto a las lluvias, los mayores valores esperados se concentran en Buenos Aires, La Pampa, Corrientes y Misiones, donde la chance de precipitación excedente alcanza el 50%. Mientras tanto, en el norte bonaerense, las lluvias tenderán a mantenerse dentro de rangos normales, pero se anticipa que en la mayoría de los municipios de la provincia las precipitaciones ocurrirán en varios días durante el trimestre.
Para esta época, el promedio de lluvia ronda los 150 milímetros mensuales, aunque el SMN no detalla montos específicos ni su distribución a lo largo del periodo. Asimismo, el pronóstico considera condiciones climáticas generales y no contempla variaciones de corto plazo, como episodios puntuales de alta intensidad, olas de calor o sistemas frontales que pueden alterar las cifras promedio de temperatura y lluvia.