El Banco Central de la República Argentina actualizó sus proyecciones económicas para 2026, basándose en un sondeo que involucra a 37 referentes del sector privado, incluyendo 25 consultoras y centros de investigación, y 12 entidades financieras del país. Según este relevamiento, la inflación anual cerraría el año cerca del 30%, con una desaceleración progresiva durante la segunda mitad del año.
El informe detalla que en julio la inflación mensual se ubicaría en torno al 2%, manteniéndose estable durante ese mes. En adelante, la evolución anticipa una caída gradual hacia un piso mensual del 1,7% en octubre y noviembre, para volver a subir ligeramente a 1,8% en diciembre. Este comportamiento refleja una moderación en el ritmo inflacionario, aunque se mantiene en niveles elevados.
En cuanto al tipo de cambio oficial, se prevé un incremento del 15,5% para todo el año, terminando diciembre con una cotización estimada en $1.673 por dólar. La proyección indica aumentos mensuales moderados: $1.482 en julio, $1.513 en agosto, $1.548 en septiembre, y sucesivamente hasta noviembre. Este avance refleja una devaluación controlada, alineada con la dinámica económica y monetaria esperada.
Por otro lado, la tasa de interés nominal anual (TNA) que aplican los bancos privados rondaría el 22% para diciembre, partiendo de un pronóstico del 22,5% para julio. Esta tasa nominal equivale a una tasa efectiva mensual cercana al 1,81%, manteniendo un nivel elevado para contener presiones económicas y financieras.
Respecto a la actividad económica, las estimaciones indican que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá alrededor del 3% en 2026, aunque los analistas han ajustado sus expectativas a la baja respecto a informes previos. Este crecimiento modesto sugiere un escenario de expansión pero con un crecimiento más limitado que el previsto inicialmente.