El plazo fijo UVA se consolidó como la inversión más efectiva para proteger el capital en lo que va del año 2026, mostrando un rendimiento positivo y por encima de la inflación acumulada. Aunque en mayo las acciones de empresas líderes obtuvieron ganancias importantes, esta modalidad ajustable por inflación fue la única que ofreció una rentabilidad constante y segura.
Durante mayo, el índice Merval registró una suba cercana al 10%, impulsado por casos como BBVA Argentina, que alcanzó un rendimiento superior al 26%. Sin embargo, estas ganancias no lograron sostenerse en el promedio anual, donde el plazo fijo UVA retuvo la ventaja con un crecimiento que superó incluso al índice de precios al consumidor, ubicado en aproximadamente 2,3% mensual. En contraste, otras opciones como el plazo fijo tradicional, diferentes tipos de dólar, el oro y el Bitcoin tuvieron resultados negativos ese mes.
La diferencia entre las tasas en pesos y las expectativas de depreciación del peso frente al dólar —conocida como carry trade— mantiene el interés en inversiones ajustadas, particularmente en el plazo fijo UVA. Este instrumento garantiza que el capital no solo no pierda valor sino que crezca por encima de la inflación, una característica clave en un contexto de volatilidad y tipos de cambio inciertos.
En el ranking anual, luego del plazo fijo UVA, se ubican el plazo fijo tradicional y el oro, como las alternativas más rentables tras superar otras inversiones que acumulan pérdidas de capital durante 2026, incluyendo el mercado accionario, el dólar en sus distintas variantes y las criptomonedas.
De cara a junio, la abundancia de dólares provenientes de exportaciones y colocaciones de deuda ha generado un mercado cambiario relativamente estable. Sin embargo, factores externos como los conflictos internacionales pueden modificar esta situación en el corto plazo. Por eso, las inversiones que ajustan su valor por inflación siguen siendo una herramienta atractiva para los ahorristas que buscan protegerse de posibles fluctuaciones.
La recuperación reciente del Merval y del Bitcoin muestra señales positivas, pero la prudencia se mantiene frente a la posible evolución del dólar después de la finalización de la liquidación agrícola en la segunda mitad del año. En este escenario, el plazo fijo UVA ofrece una combinación de seguridad y rendimiento ajustado que lo convierte en la referencia para quienes desean evitar la erosión del capital causada por la inflación.