La histórica Línea 109, que conecta Liniers con Retiro y Puerto Madero, comenzó una transformación operativa significativa tras el cambio de administración a Metropol. En esta primera fase, la prestación combina distintos tipos de unidades: 10 vehículos 0 km recientemente incorporados, colectivos usados propulsados a GNC y parte de la flota original que seguirá en funcionamiento hasta completar la renovación total.

Este proceso de transición responde a que la venta de la concesión no incluyó los talleres, predios ni vehículos de la empresa anterior, sino únicamente la operación y el recorrido. Por lo tanto, Metropol debió iniciar el servicio con una flota mixta mientras gestiona la incorporación de nuevos colectivos, cuyo origen es chino y también funcionan a gas natural comprimido, persiguiendo el objetivo de estandarizar el parque móvil a mediano plazo.

Previo al inicio formal del servicio bajo la nueva gestión, Metropol organizó un encuentro interno con choferes y el personal vinculado a la línea, consolidando esta etapa como un momento de reunión y presentación para quienes forman parte tanto de la operación como de la comunidad usuaria.

El cambio de administración coincide con una exigencia creciente sobre las empresas de transporte urbano porteñas para renovar sus flotas y reducir la antigüedad promedio de los colectivos. En este contexto, la Línea 109 se suma a la tendencia de incorporar tecnologías más limpias, favoreciendo el uso de GNC frente al combustible diésel tradicional, con el fin de disminuir la contaminación ambiental.

Durante las próximas semanas convivirán diferentes generaciones de unidades, lo que permitirá que la transición sea gradual y facilite la adaptación a las nuevas condiciones operativas y tecnológicas. La llegada de Metropol representa así no solo un cambio en la titularidad, sino también un proceso integral de modernización que busca mejorar la calidad del servicio para los miles de pasajeros que recorren esta línea diariamente.