El módulo ESM-3, pieza clave del programa Artemis III que busca regresar al ser humano a la Luna, será sometido a una rigurosa prueba acústica de campo directo. Este ensayo evaluará la capacidad del sistema para soportar las intensas vibraciones y el ruido generado durante el despegue del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS).

En laboratorios especializados, potentes altavoces industriales reproducirán las condiciones acústicas extremas que enfrentará el módulo en las fases iniciales de la misión. El objetivo principal es comprobar la integridad estructural y funcional del módulo frente a estos niveles sonoros, evitando daños en sus componentes electrónicos, sistemas de navegación y soporte energético.

El ESM-3 forma parte integral de la nave Orion, desarrollada conjuntamente con la Agencia Espacial Europea (ESA). Su misión es proporcionar energía, propulsión, control térmico, aire y agua para la tripulación durante las operaciones en órbita lunar. Está equipado con grandes paneles solares capaces de generar energía por semanas y con un sistema de propulsión avanzado que permitirá maniobras cruciales alrededor de la Luna.

Con más de cuatro metros de diámetro y sistemas diseñados para resistir temperaturas extremas, radiación espacial y fuertes vibraciones mecánicas, el ESM-3 es uno de los desarrollos tecnológicos más sofisticados del programa Artemis. Los tanques de combustible, motores auxiliares y sistemas de soporte vital que contiene serán evaluados a fondo durante esta prueba para asegurar su fiabilidad.

Los responsables del programa destacan que este tipo de ensayos resulta esencial para garantizar la seguridad y operatividad del módulo en uno de los momentos más críticos de la misión: el lanzamiento. Confirmar que la estructura puede manejar el estrés acústico derivado de los motores del cohete SLS es un paso imprescindible antes de avanzar con la integración de la nave y la tripulación.