La NASA inició el traslado por vía marítima desde Maryland hasta Florida del telescopio espacial Nancy Grace Roman, un observatorio astronómico de última generación que demandó una inversión de 4.000 millones de dólares. Este traslado marca el paso final antes de su lanzamiento hacia el espacio, programado para fines de agosto o principios de septiembre.

El instrumento, que pesa aproximadamente 10.500 kilogramos incluyendo el combustible, completó sus fases de construcción, ensamblaje y pruebas estructurales en el Centro de Vuelo Espacial Goddard. Desde allí, se envió a bordo de la barcaza Pegasus, una embarcación especializada de la NASA, hasta la cuenca de giro del Centro Espacial Kennedy en Florida. Allí será recibido y trasladado a la Instalación de Servicio de Carga Útil Peligrosa (PHSF), un ambiente controlado donde se realizarán las últimas verificaciones técnicas, tanto en sistemas ópticos como electrónicos.

Este avance permitió adelantar la fecha oficial de lanzamiento para el 30 de agosto, gracias a la eficiencia de los trabajos de integración y pruebas. El lanzamiento se ejecutará desde la plataforma 39A con un cohete Falcon Heavy de SpaceX, empresa privada especializada en transporte espacial liderada por Elon Musk.

El telescopio tendrá como destino final el punto de Lagrange L2, una zona gravitacionalmente estable situada a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Allí, se espera que realice una misión principal con una duración de cinco años, aunque se considera que podrá operar durante un período mayor debido a sus reservas.

La principal innovación del Nancy Grace Roman reside en su capacidad para tomar imágenes panorámicas amplias del universo en el espectro infrarrojo. Su campo visual es 100 veces más extenso que el del telescopio Hubble, lo que le permitirá capturar extensas porciones del cielo en una sola toma, acelerando y ampliando el mapeo del cosmos que antes requería meses de observación continua.