Durante los primeros días de junio, el mercado brasileño recibió más de 3,1 millones de dosis de vacunas contra la clostridiosis, una enfermedad bacteriana que afecta a bovinos, ovinos y caprinos y que puede provocar elevadas pérdidas económicas por su alta mortalidad. Estas dosis fueron importadas y puestas a disposición de los productores para fortalecer la prevención sanitaria en los rebaños.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) informó que mantiene un trabajo constante con la industria veterinaria para ampliar la disponibilidad de inmunizaciones en el país. Entre las medidas adoptadas destacan la promoción del incremento de la producción nacional, la habilitación de importaciones y la agilización de controles e inspecciones para acelerar el despacho de estos insumos.
Esta estrategia busca asegurar el abastecimiento en un contexto donde la demanda de vacunas para el sector ganadero se incrementa, impulsando acciones preventivas para proteger a los animales y garantizar la sostenibilidad productiva. Sin embargo, el ministerio no especificó qué laboratorios provienen las dosis importadas ni detalló los países de origen.