Durante la conmemoración del aniversario de la independencia, el discurso principal resaltó la necesidad de fortalecer la unidad entre los argentinos como base imprescindible para la convivencia y el progreso social. La ceremonia oficial incluyó una homilía que recordó las raíces históricas del país y el valor que tienen la integración y la diversidad cultural en la identidad nacional.
Monseñor Ernesto Giobando aprovechó su alocución para invitar a la reflexión sobre el principio de unidad, citando al papa Francisco para destacar que la unidad prevalece sobre el conflicto y es esencial para sembrar una verdadera amistad social. Esta idea fue contextualizada con referencias al Congreso de Tucumán, donde representantes de diversas provincias se unieron para declarar la independencia de una nación que aspiraba a gobernarse por sus propios medios y integrar a todas las comunidades del territorio, incluidas las indígenas y las descendientes de inmigrantes.
El acto subrayó además la importancia de la pluralidad cultural, señalando que el Acta de la Independencia fue traducida a lenguas originarias como el quechua y el aimara, reflejando un camino de inclusión y fusión que marca la historia nacional. Esta postura se conectó con un llamado a afrontar los conflictos sociales para transformarlos en oportunidades de crecimiento y reconciliación, resaltando que solo mediante el reconocimiento de la dignidad y la diversidad es posible una convivencia armoniosa.