La infraestructura ferroviaria de la Línea Roca entre el paso bajo nivel de Brandsen y la estación Temperley será renovada de forma integral para mejorar la seguridad y eficiencia del servicio. El proyecto incluye la rehabilitación completa de las cuatro vías, reemplazo de puentes metálicos por estructuras de hormigón armado y la actualización de pasos a nivel para vehículos y peatones.

Esta renovación responde al deterioro acumulado durante más de cuatro décadas, período en el cual el trazado sufrió restricciones en la velocidad máxima de circulación. Para evitar interrupciones prolongadas, los trabajos se realizarán principalmente durante la noche en jornadas de seis horas, garantizando la operación habitual de los trenes en horarios diurnos. En las intervenciones que requieran mayor alcance, se prevé la implementación de cortes parciales los fines de semana, coordinados con la operadora de la Línea Roca.

Además, las estaciones Gerli, Lanús y Remedios de Escalada recibirán mejoras en accesibilidad, incluyendo la instalación de nuevas escaleras, ascensores y la adecuación de accesos para facilitar el tránsito de pasajeros. Para aumentar la durabilidad y la calidad del servicio, se colocarán rieles largos soldados, durmientes de hormigón pretensado, fijaciones elásticas y se renovarán los aparatos de vía y los sistemas de señalamiento.

Desde Trenes Argentinos Infraestructura aclararon que no está previsto suspender el servicio durante la obra ni a corto ni a mediano plazo, desmintiendo versiones que apuntaban a una interrupción de hasta dos años. La ejecución de las obras será escalonada y no afectará simultáneamente todas las vías, con el fin de preservar la circulación permanente del tren en el corredor.

La última renovación integral de las vías en este tramo se realizó en la década de 1980, vinculada a la electrificación de los ramales a Glew y Ezeiza, por lo que esta intervención supone una actualización sustancial para la red ferroviaria.