Un invento argentino ha comenzado a transformar la forma en que se asisten partos vaginales en varios hospitales europeos. Se trata de OdonAssist, un dispositivo diseñado para ayudar en el nacimiento cuando el trabajo de parto se detiene, ofreciendo una alternativa menos invasiva a técnicas clásicas como el fórceps o la ventosa.

El mecanismo funciona mediante la inserción de un tubo con una campana inflable de plástico que se adapta a la cabeza del bebé dentro del canal vaginal. Al inflarse, el dispositivo sujeta suavemente la cabeza del recién nacido, permitiendo una tracción controlada mientras la madre puja, lo que facilita la extracción sin dañar ni al bebé ni a la madre. Su uso ha sido aprobado tras varios ensayos que demostraron seguridad y eficacia, con más de trescientas intervenciones registradas entre Argentina y cinco países europeos, donde se utiliza en una cuarentena de hospitales.

El origen del invento es curioso y vinculado a un hallazgo fortuito en un taller mecánico de Lanús, al sur del conurbano bonaerense. Jorge Odón, su creador, observó cómo un empleado lograba extraer un corcho de una botella con ayuda de una bolsa inflada dentro del recipiente. Esto le inspiró a pensar en una aplicación médica similar. Sin experiencia previa en obstetricia ni antecedentes cercanos de complicaciones en embarazos, Odón se reunió con un ingeniero y un médico para desarrollar la idea. La iniciativa llegó al obstetra Mario Merialdi, vinculado a la Organización Mundial de la Salud, y al equipo de MNHI, la compañía que produjo el dispositivo.

OdonAssist reemplaza así métodos que pueden generar lesiones o la necesidad de cesáreas de urgencia, convirtiéndose en una innovación destacada en la asistencia del parto desde hace décadas. Actualmente, su uso creciente en Europa demuestra la efectividad de esta solución simple pero revolucionaria, resultado de la creatividad y el ingenio de un mecánico que apostó por transferir un principio mecánico al campo de la salud materna.