Maxi López aprovechó la llegada definitiva de Daniela Christiansson y sus hijos para reforzar los lazos familiares mediante actividades saludables. Durante un fin de semana largo, mostraron en redes sociales cómo entrenan juntos en casa, integrando a los más pequeños en su rutina cotidiana.
La modelo sueca, instalada en Nordelta, adaptó su vida al nuevo país con el apoyo del exfutbolista. Venciendo las diferencias culturales y idiomáticas, la pareja abrió las puertas virtuales de su casa para exhibir un espacio destinado al bienestar físico y la convivencia familiar. Bajo la supervisión de un entrenador personal, realizan ejercicios aeróbicos y de fuerza que involucran a todos los miembros, incluso al bebé que los observa desde el suelo.
Daniela trabaja la fuerza corporal con sentadillas que fortalecen piernas, glúteos y core, mientras mantiene una atención constante hacia su hijo pequeño. Maxi, por su parte, utiliza un aparato para piernas que potencia musculatura y rendimiento a través de movimientos controlados con peso en las pantorrillas. Esta combinación favorece el gasto energético y la resistencia física de ambos.
El gimnasio familiar, ubicado en su residencia, destaca por un diseño minimalista y luminoso, con grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural durante todo el día. En un lateral, varias mancuernas de distintos pesos ofrecen opciones para variar las rutinas. Asimismo, un sector de descanso con sillones de madera y almohadones claros se integra al espacio como un lugar para la recuperación tras las sesiones deportivas.
Esta práctica refleja la filosofía de vida que promueven: el equilibrio entre la salud física y el fortalecimiento de los vínculos familiares, demostrando que mantener un estilo de vida activo puede ser también una actividad compartida y disfrutable en pareja y con hijos.