Las exportaciones de petróleo crudo y minerales bituminosos seguirán tributando un impuesto del 12% por un plazo de 60 días. Esta extensión fue oficializada por el Comité de Dirección Ejecutiva de la Cámara de Comercio Exterior (Gecex-Camex) con el objetivo de preservar el suministro de combustibles en el mercado interno. La medida, anunciada por el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (Mdic), será objeto de una reevaluación a los 30 días, en función de cómo evolucione el contexto internacional.

La decisión responde, según el Ejecutivo, al agravamiento de la situación geopolítica en el Medio Oriente, en particular tras el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los nuevos episodios de inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio petrolero global. Estos hechos han provocado una escalada en los precios internacionales del petróleo, acercando el barril Brent a niveles cercanos a los 80 dólares, lo que genera preocupación sobre posibles interrupciones en el abastecimiento a nivel mundial.

El impuesto aplicado a las exportaciones fue inicialmente establecido mediante una medida provisional en marzo para compensar la reducción federal de impuestos al diésel. Esta iniciativa buscaba contrarrestar el impacto del aumento internacional de combustibles, pero ahora se extiende con carácter temporal luego de que las condiciones geopolíticas obligaran a replantear la estrategia inicial, que preveía una reducción gradual hasta eliminar el impuesto si el precio del petróleo bajaba.

Desde el Ministerio de Desarrollo explicaron que mantener esta tasa es fundamental para asegurar materias primas destinadas al parque refinador nacional y evitar la escasez de combustibles en el mercado local. Además, Gecex-Camex pudo extender la vigencia sin necesidad de la aprobación del Congreso, dado que el impuesto se considera una herramienta regulatoria administrativa.

Por otra parte, el ministro de Hacienda señaló que, ante la volatilidad del escenario internacional, el gobierno está analizando también modificar el cronograma de eliminación de subsidios vinculados a los combustibles, lo que sugiere una postura cautelosa respecto a futuras medidas en el sector energético.