El financiamiento público destinado a la educación en Argentina atraviesa una fuerte crisis marcada por una caída real acumulada que supera el 47% en los últimos dos años, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA. Esta reducción se traduce en una mayor presión sobre las provincias, que deben absorber ajustes y fortalecer su rol en el sostenimiento del sistema educativo.

El trabajo académico advierte que el presupuesto nacional para Educación y Cultura experimentó una contracción significativa entre 2024 y 2025, con una proyección de nueva caída para 2026. La desaparición del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) es uno de los factores clave, pues su eliminación trasladó la responsabilidad financiera hacia las jurisdicciones subnacionales, que ahora enfrentan mayores desafíos para garantizar salarios y servicios educativos.

El recorte es desigual en sus diferentes programas: el financiamiento a universidades se redujo en términos reales, mientras que las becas estudiantiles sufrieron una caída notable, al igual que los programas de apoyo a estudiantes y políticas socioeducativas. La única excepción es el Plan Nacional de Alfabetización, que incrementó su presupuesto y concentra el esfuerzo estatal en alfabetización.

Además del ajuste presupuestario, el informe analiza el avance de modelos de financiamiento por demanda, como los vouchers y créditos fiscales, que se proponen en proyectos legislativos recientes. Estas herramientas canalizarían recursos directamente a las familias para que elijan entre instituciones públicas o privadas. Los especialistas señalan que esta modalidad podría aumentar la segmentación educativa y debilitar la oferta pública.

Finalmente, el estudio destaca la derogación de los pisos mínimos de inversión en educación establecidos en la Ley de Presupuesto, que desde 2005 fijaba un mínimo del 6% del PBI en el sector. La eliminación de esos compromisos normativos abre un escenario incierto para la estabilidad y calidad del financiamiento educativo a mediano y largo plazo.