El Museo Moderno de Buenos Aires estableció un vínculo cultural entre Venecia y la capital argentina con la inauguración de dos exposiciones que exploran la memoria histórica y colectiva. En el marco de la 61ª Bienal de Arte en Venecia, la muestra Oscuridad visible: La larga sombra de la dictadura se presenta en Spazio Punch, un espacio cultural ubicado en la isla de Giudecca que anteriormente fue una fábrica de cerveza. Esta exhibición, que permanecerá abierta hasta noviembre, reúne a diecinueve artistas argentinos y colectivos que atraviesan distintos enfoques sobre el legado de la última dictadura militar en Argentina.
Simultáneamente, desde junio, otro proyecto relacionado abrirá sus puertas en el Parque de la Memoria, en la costanera norte de Buenos Aires, buscando continuar esta conversación en territorio nacional. Estas iniciativas coinciden con dos aniversarios clave: los setenta años del Museo Moderno y los cincuenta años del golpe de Estado cívico-militar en Argentina, período que marcó profundamente la historia y la cultura del país.
Entre los artistas participantes en la muestra veneciana destacan nombres como Flavia de Rin, León Ferrari, Eduardo Basualdo, Marcelo Brodsky y Marta Minujín, además de colectivos como el Archivo de la Memoria Trans y La Organización Negra. La exhibición promueve el valor de la memoria y los derechos humanos en un contexto global de crisis democrática, según explicó Victoria Noorthoorn, directora del Museo Moderno, quien valoró la importancia de visibilizar el arte argentino para una audiencia internacional.
El proyecto se desarrolló en colaboración con cuatro galerías y contó con el apoyo de Adcap Grupo Financiero, patrocinado por Javier Timerman, vinculado a una familia con profunda historia en el periodismo y la cultura argentina. La exposición reafirma el compromiso del museo con la profesionalidad y las alianzas público-privadas para sostener propuestas culturales de alcance internacional.