Un grupo de estudiantes secundarios que asistieron de manera obligatoria a un evento en el Movistar Arena decidió expresar su rechazo en medio de las charlas ofrecidas por emprendedores y referentes del mundo crypto y tecnológico. La situación se originó durante la “Experiencia Endeavor Sub20”, un encuentro que convocó a 12 mil jóvenes de escuelas públicas y privadas de la Ciudad, vinculados a un programa educativo obligatorio llamado “Vinculación con el Futuro”.
Este programa exige a los alumnos cumplir horas anuales de prácticas profesionales y asistir a actividades vinculadas al emprendedurismo, aunque muchas veces sin relación directa con su formación ni interés. Fue así como los estudiantes mostraron un creciente descontento ante la falta de propuestas educativas claras y cuestionamientos hacia los contenidos presentados durante el evento, hasta el punto de apelar a la investigación en redes sociales para conocer el perfil real de los expositores.
La polémica estalló cuando Ariel Sbdar, cofundador de Cocos, subió al escenario. Al ser identificado por sus vínculos políticos y opiniones públicas, entre ellas el apoyo a la polémica estafa de LIBRA, fue abucheado e interrumpido con cánticos de «La Patria no se vende». Esta reacción reflejó no solo la desconexión entre el público y los oradores, sino también el rechazo a ciertos mensajes al promover Estados Unidos como modelo y referir prácticas poco convencionales como aprender inglés a través de chats con desconocidos.
Los jóvenes coincidieron en que el evento, que además había prometido la presencia de figuras populares como María Becerra, cumplió un rol más cercano al marketing que a una verdadera instancia educativa. Esta experiencia reavivó el debate sobre los programas de extensión escolar y pasantías en la Ciudad, que a menudo terminan siendo obligatorios pero poco significativos para los estudiantes.
