Argelia vuelve a escena en un Mundial tras dos ausencias consecutivas con un plantel renovado y un proyecto dirigido por Vladimir Petkovic, reconocido por su organización táctica y firmeza defensiva. Este regreso se enfrenta a un rival de gran prestigio como Argentina, lo que coloca al conjunto africano en una posición que combina ilusión y desafío en la apertura del Grupo D.
El equipo, apodado los “Zorros del Desierto”, sostiene su estructura en un equilibrio entre jugadores con experiencia internacional y jóvenes talentos que destacan en las principales ligas europeas. Encabeza la lista el experimentado Riyad Mahrez, una pieza clave y referente ofensivo que continúa su trayectoria en el fútbol saudí tras su paso por clubes como Manchester City y Leicester City.
Entre los futbolistas más destacados se encuentra también Luca Zidane, arquero e hijo de la leyenda Zinedine Zidane, quien llegará al debut tras recuperarse de una fractura, lo que refuerza el portero para el encuentro inicial. La defensa africana presenta figuras como Rayan Aït-Nouri, reciente incorporación del Manchester City, y Ramy Bensebaini, jugador del Borussia Dortmund, fundamentales para el orden táctico del equipo.
En la zona media, el seleccionado argelino sustenta su juego con mediocampistas como Ismaël Bennacer (Milan), Ibrahim Maza (Bayer Leverkusen) y Farès Chaïbi (Eintracht Frankfurt), quienes aportan dinamismo y control del ritmo. En ataque destacan Mohamed Amoura, del Wolfsburgo, y Saïd Benrahma, estrella del fútbol francés, cuyo desequilibrio y velocidad serán claves para intentar superar la defensa rival.
La preparación para el Mundial ha sido positiva. Argelia logró una victoria significativa ante Países Bajos en Rotterdam y luego goleó a Bolivia en Estados Unidos, resultados que alimentan las expectativas y la confianza en la convocatoria dirigida por Petkovic.
El historial del seleccionado africano en Copas del Mundo cuenta con episodios memorables, como el triunfo sorpresivo ante Alemania Federal en España 1982, un hecho que marcó la historia futbolística y derivó en cambios normativos para evitar resultados manipulado en fase de grupos. Más recientemente, en Brasil 2014, Argelia volvió a ser protagonista, mostrando un nivel competitivo que ahora busca repetir y superar en este regreso mundialista.