Brasil cerró su preparación para el Mundial con una clara demostración de poder ofensivo al superar por 6-2 a Panamá en un partido que entusiasma a sus seguidores. La formación dirigida por Ancelotti mostró una actuación colectiva destacada, imponiéndose desde los primeros minutos gracias a la rapidez y verticalidad de sus atacantes.
El encuentro se abrió con un gol de Vinícius Júnior, fruto de una jugada individual llena de habilidad. Sin embargo, Panamá logró igualar tras un desvío fortuito en un tiro libre. Más allá de ese empate momentáneo, Brasil retomó el dominio con un cabezazo efectivo de Casemiro, que puso el 2-1 antes del descanso, aunque con señales de fragilidad defensiva en el equipo local.
En el segundo tiempo, Ancelotti modificó casi todo el equipo, manteniendo únicamente a Leo Pereira durante los noventa minutos. Los cambios no afectaron el ritmo de Brasil, que amplió su ventaja con goles de Rayan, Lucas Paquetá e Igor Thiago —este último desde el punto penal. La selección visitante intentó reaccionar, pero fue insuficiente para frenar la intensidad y la ambición brasileña.
Cuando el reloj ya superaba la hora de juego, Danilo Oliveira anotó el sexto tanto para Brasil, dejando el partido prácticamente cerrado. Panamá logró descontar con un gol de Carlos Harvey en el tramo final, para sellar el 6-2 definitivo. Neymar, ausente por lesión, estuvo presente con el plantel, apoyando a sus compañeros antes del inicio oficial del torneo.