En medio de la ausencia momentánea de Didier Deschamps, quien regresó a Francia por el fallecimiento de su madre, Guy Stéphan tomó el mando de la selección francesa y dirigió su primera sesión de entrenamiento oficial, preparando el equipo para el partido decisivo ante Noruega que definirá la clasificación en el Grupo I del Mundial.

La jornada fue de total privacidad, sin rueda de prensa ni entrenamiento abierto al público, en respeto al contexto familiar del entrenador principal. Stéphan no es una figura nueva para el equipo, pues habitualmente conduce los entrenamientos bajo la supervisión de Deschamps y cuenta con el respaldo de los preparadores Franck Raviot y Cyril Moine, pilares dentro del cuerpo técnico.

Respecto a la alineación que se presentará contra Noruega, se anticipan hasta cinco cambios en el once inicial con la inclusión de Malo Gusto, Maxence Lacroix, Théo Hernandez, Aurélien Tchouaméni y Désiré Doué. Estos ajustes buscan distribuir el tiempo de juego entre los futbolistas y refrescar el equipo tras los recientes encuentros contra Senegal e Irak.

Durante la sesión en Boston, un grupo de aficionados se congregó frente al hotel de concentración con la esperanza de obtener autógrafos o fotos, especialmente de figuras como Kylian Mbappé. Sin embargo, los jugadores evitaron detenerse al descender del autobús, por lo que los seguidores se retiraron con decepción.

La preparación para el encuentro tendrá su continuidad con una rueda de prensa programada para la tarde, en la que Guy Stéphan responderá preguntas en ausencia de Deschamps, y participará un jugador del plantel. Luego, se realizará una última práctica en el campo base, ubicado en la Universidad de Bentley, con la mira puesta en consolidar la estrategia para este compromiso crucial.