Aficionados de River Plate expresaron su descontento con el desempeño del árbitro Wilmar Roldán en el partido ante Bragantino. La polémica se originó en una jugada que el juez consideró como caída al terreno de juego, decisión que derivó en un penal en contra del equipo argentino.

El incidente involucró al defensor Martínez Quarta, quien fue señalado por Roldán en una acción que los hinchas consideraron dudosa. La sanción penal fue uno de los puntos de quiebre en el encuentro y generó críticas inmediatas desde las tribunas y entre los seguidores del club.

La jugada se convirtió rápidamente en tema de debate entre los aficionados de River, quienes cuestionaron el criterio del árbitro colombiano para interpretar el contacto en el área. Para los críticos, el bote a tierra no reunía las condiciones para ser penalizado de acuerdo a las reglas del juego.

Este tipo de decisiones arbitrales polémicas suelen generar tensión en los encuentros de Copa Sudamericana, donde los detalles técnicos adquieren relevancia determinante en los resultados finales.