El presente de Belgrano dejó un recuerdo imborrable durante la última campaña que culminó con un título histórico para la institución. Luis Fabián Artime, presidente del club, definió el mes de mayo como un periodo «épico» e ideal para que el equipo diera un salto decisivo hacia la consagración.

En diálogo con el programa Línea de 4, Artime resaltó el impacto de la victoria en el clásico cordobés frente a Talleres, un triunfo logrado en condición de visitante en un estadio repleto de fanáticos rivales. Este resultado, según el dirigente, fue un momento clave que representó más que una simple victoria deportiva: significó un impulso anímico fundamental para el plantel y la afición.

La campaña mantuvo la intensidad incluso después de ese triunfo crucial. El presidente subrayó que el equipo no bajó el nivel tras la victoria ante su clásico rival, y la gente acompañó con la misma pasión, lo que contribuyó a que Belgrano mantuviera la concentración y la hambre de éxito en partidos posteriores, como el enfrentamiento contra Unión.

Artime también destacó la atmósfera que se generó en la ciudad durante las semanas decisivas del torneo, donde la unión de hinchas, socios, empleados, cuerpo técnico y jugadores fue determinante para sostener el rendimiento del equipo. Señaló que ese respaldo colectivo se reflejaba en la calle y era palpable para los futbolistas, generando un entorno favorable que reforzó la motivación.

Además, el presidente puso énfasis en la identidad que desarrolló el plantel campeón, compuesto tanto por jugadores que eran hinchas de Belgrano desde antes como por aquellos que se enamoraron rápidamente del club. Esta identificación fue, en su visión, uno de los pilares esenciales para alcanzar el éxito.