La Selección Argentina inició su camino en el Mundial con una victoria contundente por 3-0 frente a Argelia, un triunfo que quedará marcado no solo por el resultado sino por la actuación sobresaliente de Lionel Messi. A punto de cumplir 39 años, el capitán celebró su partido número 200 con la camiseta mayor y brilló con un triplete que lo posiciona en la cima del fútbol mundial.

El primer gol llegó tras un potente disparo de zurda que superó al arquero Luca Zidane, marcando el tanto número 118 de Messi con la selección y estableciéndolo como el único jugador en la historia de los Mundiales en anotar contra once selecciones diferentes. También igualó el récord de goles desde fuera del área en Copa del Mundo, consolidando su versatilidad goleadora.

Argentina dominó gran parte del encuentro, tomando el control del juego y esperando con paciencia para golpear con eficacia. El segundo y tercer gol llegaron en momentos claves, con jugadas que reflejaron el talento colectivo y la precisión individual. Nicolás González asistió en la jugada del tercer tanto, que fue un disparo rasante increíblemente colocado por Messi. Con ese gol cerró su triplete y sumó 16 conquistas en Mundiales, igualando la marca del alemán Miroslav Klose como máximo goleador histórico en esta competencia.

Además, Messi extendió su récord como futbolista con mayor cantidad de partidos en Copa del Mundo, llegando a 27 encuentros y superando a leyendas como Lothar Matthäus y Paolo Maldini. Este récord refuerza su legado en el torneo más prestigioso del fútbol internacional y lo consolida como una figura central de la historia de la selección argentina.

Hacia el final del partido, el entrenador de Argentina optó por reemplazar a Messi para gestionar sus energías, mientras el estadio desbordaba en ovaciones para su ídolo. Este debut no solo marcó un paso más en la carrera del rosarino, sino que también fortaleció las expectativas sobre lo que puede aportar en el resto del Mundial.