A sus 39 años, Lionel Messi continúa sorprendiendo en la Copa del Mundo 2026, donde se consolidó como el máximo goleador histórico del torneo tras anotar dos goles en la victoria de Argentina frente a Austria. Esta actuación reafirma su vigencia y maestría futbolística, combinando experiencia y precisión en cada jugada, lo que lo mantiene como la figura central de la Albiceleste y una leyenda mundial.
Messi cumple años durante la competencia, una situación que ya vivió en otras ediciones del Mundial, como en 2006, 2010, 2014 y 2018. Su trayectoria abarca más de dos décadas vistiendo la camiseta nacional en todas sus categorías, y su influencia trasciende lo deportivo para convertirse en un símbolo cultural y emocional para Argentina y para millones de fanáticos alrededor del mundo.
En el Mundial 2026 acumula 18 goles, superando los récords anteriores y solidificando su legado tras el título de campeón logrado en Qatar 2022. La idolatría que genera se puede ver reflejada en diversas ciudades argentinas, donde las calles se llenan de camisetas con el número 10, banderas, y una ambientación que rinde homenaje a su carrera y al fervor popular por el fútbol.
La historia de Messi, desde sus primeros pasos en el club Grandoli a los cuatro años, pasando por Newell’s Old Boys y su lucha contra un problema de crecimiento, forma parte del relato de un jugador que ha sabido adaptarse y evolucionar constantemente. Más allá de su velocidad y habilidades técnicas, ha transformado su juego en una inteligencia táctil y mental que lo hace único y respetado.