Noruega comenzó su camino en la Copa del Mundo 2026 con una sólida victoria frente a Irak, que se tradujo en un marcador de 4-1. La figura indiscutible del encuentro fue Erling Haaland, quien anotó dos veces y lideró a su equipo hacia un triunfo claro en la primera fecha del torneo.
El partido mostró una dinámica inicial donde Irak generó la primera ocasión de peligro, aunque Noruega tomó rápidamente el control y abrió el marcador poco antes de la media hora, tras un centro preciso que Haaland convirtió dentro del área. El empate parcial llegó antes del descanso luego de un buen centro que Aymen Hussein definió de cabeza entre la defensa noruega.
La segunda mitad estuvo marcada por la superioridad escandinava, que aprovechó errores en la salida rival para recuperar la ventaja con una segunda conquista de Haaland. Más adelante, Leo Oestigaard amplió la ventaja con un cabezazo tras un tiro de esquina ejecutado por Martin Odegaard. En el cierre, Kristian Thorstvedt selló el resultado tras una jugada iniciada por Haaland que terminó con un remate del mediocampista al fondo del arco.
El partido sirvió para evidenciar la calidad ofensiva noruega, que con Haaland a la cabeza busca ser protagonista en esta edición mundialista. La combinación de jugadores como Odegaard, Thorstvedt y Oestigaard potencia un equipo con equilibrio entre defensa y ataque.
Por su parte, Irak mostró momentos de reacción sobre todo en el primer tiempo, pero no logró sostener la intensidad y cometió errores puntuales que le costaron los goles. Su goleador, Aymen Hussein, destacó con dos cabezazos peligrosos, aunque insuficientes para evitar la derrota.