La ciudad de Rosario se vistió de fiesta con un gesto simbólico que emocionó a sus habitantes tras la histórica clasificación de Argentina a las semifinales del Mundial 2026. Un helicóptero desplegó una gigantografía de la camiseta de Lionel Messi sobre la costanera, generando una frenética reacción entre los vecinos que acompañaron el espectáculo con cánticos, bocinazos y filmaciones desde distintos puntos.

Este despliegue aéreo se sumó a la celebración que se había iniciado la noche anterior en el Monumento Nacional a la Bandera, lugar que se convirtió en el epicentro del festejo popular. Allí, miles de personas se congregaron tras el triunfo argentino en Kansas City, donde el equipo dirigido por Lionel Scaloni se impuso en tiempo complementario. El monumento se iluminó con los colores celeste y blanco y fue escenario de un largo encuentro de familias, caravanas de autos y hinchas que expresaron su fervor hasta altas horas.

La conmoción en Rosario adquiere un significado especial por ser la ciudad natal de figuras emblemáticas como Messi y Ángel Di María. La clasificación renueva la ilusión de alcanzar una nueva final mundialista, un sueño que se vive con una mezcla de orgullo y devoción que trasciende lo deportivo y se arraiga en la identidad local.

Además, el homenaje aéreo sirve como antesala del encuentro decisivo que la Selección argentina disputará frente a Inglaterra en Atlanta. Este partido, programado para el próximo miércoles, es esperado con gran expectativa en Rosario y en todo el país, pues representa un clásico con carga histórica y emocional para los argentinos. La ciudad ya palpita este duelo con la intensidad y pasión que caracteriza a sus habitantes cuando el fútbol se convierte en símbolo colectivo.