Argentina comenzó su camino en el Mundial 2026 con un triunfo claro de 3-0 sobre Argelia, un resultado sustentado en el trabajo ofensivo y defensivo del equipo, pero especialmente en la figura decisiva de Lionel Messi, autor de los tres goles. El entrenador Lionel Scaloni reconoció la complejidad del partido y destacó el esfuerzo colectivo para enfrentar a un rival que dominó momentos con la pelota.
Scaloni subrayó la importancia de asumir roles de resistencia y trabajo táctico, sobre todo por parte de jugadores como Thiago Almada y Lautaro Martínez, quienes se encargaron de contener y disputar en la mitad de la cancha. En ese sentido, valoró la capacidad del equipo para adaptarse a los momentos difíciles y destacó que la clave fue también «saber sufrir» cuando Argentina no tuvo la posesión.
La actuación de Messi no pasó desapercibida para el seleccionador, quien enfatizó que el rosarino continuará siendo el mejor jugador mientras mantenga la motivación, la condición física y la mentalidad para seguir compitiendo al máximo nivel. Más allá de sus goles, Scaloni resaltó el impacto que Messi tiene dentro y fuera del campo: su influencia en el grupo, su liderazgo y lo que transmite a los compañeros y a los aficionados.
El entrenador consideró que esa dimensión intangible será difícil de reemplazar en el futuro y alentó a disfrutar el presente con el astro argentino en la cancha. Finalmente, señaló que aunque el resultado positivo es un buen comienzo para el torneo, el desafío principal residirá en equilibrar el talento para jugar con la fortaleza para soportar las adversidades propias de las competiciones de elite.