El pago del bono extraordinario previsional de 70.000 pesos para jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo quedó confirmado mediante un decreto oficial publicado en el Boletín Oficial. Este refuerzo económico mantiene las mismas condiciones desde su inicio y alcanza a titulares de prestaciones contributivas y no contributivas administradas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Este beneficio incluye a quienes reciben la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), pensiones no contributivas por vejez o invalidez, así como a madres de siete hijos o más y otras pensiones graciables. En el caso de quienes tengan ingresos superiores al haber mínimo, el bono se ajustará para que el total que perciban no supere la suma del haber mínimo más 70.000 pesos. Esta modalidad busca evitar desigualdades entre los beneficiarios próximos al piso previsional.
El bono tiene carácter no remunerativo, lo que significa que no se aplicarán descuentos ni se computará para otros conceptos previsionales o tributarios. Además, si las pensiones se comparten entre varios coparticipantes, se considerará un único titular al momento del pago.
Esta decisión se tomó tras la publicación del índice de inflación correspondiente a mayo, que mostró un aumento del 2,1%, cifra inferior a las previsiones del mercado y la más baja en varios meses. El incremento acumulado en lo que va del año llegó al 14,7%, con una variación interanual del 33,2%. Las subas se concentraron en productos estacionales, como verduras, y servicios regulados, principalmente combustibles, electricidad y agua.
De forma paralela, el Gobierno modificó la fórmula de movilidad previsional para establecer incrementos mensuales en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Para julio, se confirmó un ajuste del 2,15% sobre los haberes previsionales, que junto con el bono extraordinario definen los montos que percibirán los distintos beneficiarios de ANSES durante este mes.