El mercado bursátil brasileño recuperó terreno tras varias sesiones consecutivas de pérdidas, impulsado especialmente por las acciones de los sectores bancario y minero. El principal indicador local, el Ibovespa, terminó la jornada con una ganancia notable, ubicándose por encima de los 174 mil puntos. A pesar de las amenazas comerciales de Estados Unidos, la moneda estadounidense se debilitó frente al real, cerrando la jornada en torno a un tipo de cambio cercano a cinco reales.

La tensión entre Brasil y Estados Unidos escaló luego de que la Oficina del Representante Comercial estadounidense anunciara una propuesta para imponer un arancel extra del 25% a ciertos productos brasileños, como parte de una investigación sobre prácticas comerciales que Washington considera injustas. Sin embargo, el mercado financiero parece haber reaccionado con mayor atención a factores externos que favorecen el apetito por activos de riesgo, relegando por el momento la preocupación sobre las posibles barreras arancelarias.

El Gobierno brasileño respondió calificando la medida estadounidense como injusta y error en la conducción de las relaciones comerciales. En este marco, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó que las negociaciones con EE. UU. sean canalizadas a través de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios para gestionar la controversia diplomática y económica.

En el ámbito cambiario, la fortaleza del real se vio favorecida por un flujo sostenido de capitales hacia la bolsa local, junto con las tasas de interés relativamente elevadas en Brasil en comparación con otras economías emergentes. Durante la sesión, el dólar osciló ligeramente pero terminó con una caída anual acumulada significativa frente al real.

Además, el contexto internacional influyó en el comportamiento de los mercados. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre la situación en Oriente Medio mantenían a los inversores atentos, lo que también se reflejó en el aumento de los precios del petróleo. El barril Brent y el WTI cerraron al alza, impulsados por la incertidumbre sobre el abastecimiento energético, ya que el posible desbloqueo del Estrecho de Ormuz sigue siendo un factor clave para el mercado global de crudo.