El precio de un asado para diez personas en Córdoba alcanzó los $143.900 durante junio, según un estudio mensual del Mercado Norte de la ciudad. Este valor refleja un gasto promedio de $14.390 por comensal y representa un aumento del 1,2% respecto al mes anterior.

El leve incremento se atribuyó a la suba en los productos complementarios como el carbón, el vino, las gaseosas y los postres, mientras que las carnes de vacuno y cerdo mantuvieron sus precios estables. Por otro lado, el pollo fresco registró una caída en sus valores, lo que ayudó a equilibrar el impacto general en el presupuesto.

El informe considera una canasta completa que incluye cinco kilos de costilla de novillo, dos bolsas de carbón, verduras frescas para ensalada, pan, bebidas con y sin alcohol, y postre. Dentro de esta estructura, la carne continúa siendo el componente más costoso y estratégico, con un gasto de $97.500 que representa casi el 68% del costo total del asado.

Otros insumos significativos son el vino, con un desembolso de $11.700 por tres botellas, y el carbón, que requirió una inversión de $11.000 para dos bolsas de cuatro kilos. Además, se suman $7.000 en gaseosas y $8.000 en helados tipo palito bombón, completando el conjunto de productos necesarios para la reunión gastronómica.

Al comparar con el mes anterior, donde el mismo menú costaba $142.200, el aumento de $1.700 fue moderado, confirmando un escenario de estabilidad en los precios de los cortes vacunos y porcinos. Esto indica que, pese a factores inflacionarios en otros sectores, el precio de la carne no experimentó alteraciones que impactaran mucho la economía familiar.

El análisis también mostró diferencias marcadas según la proteína elegida. Un asado con novillito resultó el más caro, con un costo total de $165.350, equivalente a $16.535 por persona. Por su parte, la carne de cerdo se ubicó en un nivel intermedio con un gasto de $109.400, mientras que el pollo consolidó su condición de opción más económica, con un costo de $70.000 para diez comensales, evidenciando incluso una baja mensual.

Esta clasificación permite entender cómo varían las decisiones de compra dependiendo del tipo de carne y cómo esto influye directamente en el costo final de una reunión social típica en Córdoba.