El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó una intervención destacada en el mercado cambiario al adquirir USD 447 millones, cifra que representa la segunda compra más alta del año. Esta operación permitió que las reservas oficiales superaran los USD 48.000 millones, alcanzando el nivel máximo desde octubre de 2019.

Esta compra forma parte de una racha de 96 días consecutivos con saldo positivo en la compra de divisas, que suman un monto acumulado cercano a los USD 9.700 millones durante 2026. Así, el BCRA ya completó más del 96% del objetivo planteado para este año, un volumen que refleja una política monetaria activa destinada a estabilizar la moneda local frente al dólar.

De acuerdo con informes oficiales, la dinámica de compras se intensificó en las semanas recientes, tras un inicio de mayo con transacciones diarias inferiores a los USD 100 millones. Solo en la última semana, el Banco Central registró adquisiciones por más de USD 900 millones, y el total del mes ascendió a más de USD 2.500 millones.

El incremento en reservas coincide con la expectativa de que los ingresos provenientes de la cosecha agrícola, todavía no reflejados en el mercado, amplíen la oferta de dólares. Esta variable será clave para que el BCRA mantenga su capacidad de intervención y fortalezca las reservas en los próximos meses.

Durante el primer trimestre, la demanda de dólares por parte del Tesoro Nacional para cumplir con compromisos financieros limitó la expansión neta de las reservas. Para equilibrar esta situación, la autoridad monetaria implementó una emisión de pesos sin esterilizar, mientras el Tesoro absorbió estos excedentes mediante deuda en moneda local. Estas medidas buscaron contener la volatilidad cambiaria y reducir presiones inflacionarias.

Las previsiones oficiales estiman que el saldo neto de compras para todo 2026 podría oscilar entre USD 10.000 y 17.000 millones, dependiendo de la disponibilidad de divisas y la demanda interna de pesos. Además de la cosecha, la colocación de deuda externa por parte de empresas y provincias también aportaría alrededor de USD 3.200 millones, incrementando la capacidad de maniobra del Banco Central.

Este contexto plantea un escenario con mejores condiciones para la acumulación de reservas, lo que a su vez contribuye a la estabilidad cambiaria y a la confianza en las políticas económicas del país.