El dólar oficial retomó una tendencia ascendente que lo llevó a alcanzar cotizaciones similares a las registradas a comienzos de año. Después de seis subas consecutivas durante junio, la cotización mayorista cerró en $1.471,50, con un avance de 10 pesos en la última jornada y un aumento acumulado de 63,50 pesos, lo que equivale a un 4,5% en el mes.
En el segmento minorista, el dólar se vendió en $1.490 en el Banco Nación, su nivel más alto desde mediados de enero, mientras que el promedio de bancos calculado por el Banco Central finalizó en $1.491,13. Esta escalada también se reflejó en las cotizaciones paralelas: el dólar blue subió a $1.505, y el dólar MEP junto con el contado con liquidación mostraron incrementos superiores al 1%.
Especialistas del mercado vincularon gran parte de este comportamiento a factores externos que afectan a las monedas de la región, aunque remarcaron que la suba aún se encuentra dentro de los límites considerados ordenados y lejos del techo establecido por el sistema de bandas cambiarias vigente. Por otra parte, el segundo semestre genera expectación debido a la histórica reducción en el ingreso de divisas por el complejo agroexportador tras la cosecha gruesa.
En ese marco, el Banco Central mantuvo su activa participación en el mercado cambiario, aunque con un ritmo más moderado. En la última sesión, la autoridad monetaria compró 50 millones de dólares, sumando compras netas que superan los 10.900 millones en lo que va del año.