El precio del dólar alcanzó su valor más alto desde principios de año, impulsado por una conjunción de factores locales e internacionales que presionan al alza el tipo de cambio en Argentina. Esta dinámica refleja tanto una menor oferta de divisas como una mayor demanda, principalmente vinculada a movimientos estacionales y al contexto global.
Entre las causas internas destacan el cierre del ciclo de liquidación de divisas de la cosecha gruesa, que reduce la entrada de divisas vinculadas a exportaciones agrícolas. Además, la demanda por viajes al exterior durante las vacaciones de invierno y la expectativa generada por el Mundial incrementan la compra de dólares como cobertura. En paralelo, la reducción en la colocación de dólares por parte de empresas contribuye a la escasez de oferta en el mercado secundario.
En los mercados futuros y de opciones, los valores negociados anticipan que la cotización del dólar mayorista continuará en ascenso. Según proyecciones del Matba-Rofex, el dólar podría superar los 1.500 pesos hacia fines de julio y ascender aún más en meses posteriores, con un posible aumento acumulado cercano al 12% para diciembre.
Esta situación se complementa con la influencia de factores externos. La revalorización del dólar a nivel global, causada en parte por la expectativa de alza en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, intensifica la presión para el tipo de cambio local. La depreciación de monedas emergentes también afecta el contexto financiero regional y global, reforzando la tendencia alcista.
En cuanto al mercado paralelo, el cobro del aguinaldo impulsa la demanda de dólares blue y MEP, ya que muchos ahorristas aprovechan este ingreso para fortalecer sus posiciones en moneda extranjera frente a la incertidumbre cambiaria. Esto presiona aún más los precios en esos segmentos.
Por otro lado, el Banco Central de Argentina exhibe una disminución en la intervención del mercado cambiario, explicada por la caída en la oferta de divisas de origen agroexportador y la escalada del tipo de cambio. A pesar de esta desaceleración en compras, la institución acumula un volumen significativo de reservas en el año, operando dentro del esquema de bandas cambiarias vigente.
En conjunto, el escenario actual refleja una compleja interacción entre variables internas de oferta y demanda, junto con influencias externas que afectan la cotización del dólar. Este contexto sugiere que el tipo de cambio podría sostener su tendencia alcista en los meses que quedan del año.