El Fondo Monetario Internacional reiteró su apoyo al programa económico del presidente Javier Milei tras aprobar la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones con Argentina, pero destacó que la sostenibilidad del modelo requiere reformas estructurales profundas y un avance en la flexibilización cambiaria.
En su informe técnico, el organismo valoró el ajuste fiscal implementado, que consideró «excepcionalmente grande» en comparación internacional, y reconoció una desaceleración en la inflación vinculada a la eliminación de controles, la apertura comercial y financiera, además de una política fiscal más estricta.
Sin embargo, el FMI alertó sobre la lentitud en la acumulación de reservas internacionales y una demanda de pesos que no se recupera al ritmo esperado, lo que mantiene vulnerabilidades frente a posibles shock financieros. Por ello, urgió a acelerar la acumulación de reservas y a profundizar la flexibilización del régimen cambiario, acompañado por las últimas modificaciones del Banco Central.
Respecto al sistema tributario, el Fondo ratificó que es «complejo, distorsivo e inestable» y recomendó avanzar con una reforma integral que simplifique impuestos, reduzca gravámenes distorsivos y mejore la competitividad económica. Señaló la superposición impositiva entre Nación y provincias y mencionó la elevada dependencia de tributos como Ingresos Brutos.
En materia previsional, el organismo insistió en que el sistema actual no es fiscalmente sostenible a largo plazo. Subrayó que el elevado gasto y la coexistencia de múltiples regímenes generan presión sobre las cuentas públicas, por lo que pidió garantizar el equilibrio financiero sin afectar la cobertura social.
Para 2026, el FMI proyectó un crecimiento económico del 3,5%, una inflación anual cercana al 25%, un desempleo del 7,2% y un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI). A pesar de apoyar el rumbo económico, advirtió que la consolidación del modelo dependerá de la capacidad del Gobierno para implementar estas reformas estructurales y mantener la estabilidad macroeconómica.