El Riesgo País de Argentina volvió a situarse por debajo de los 500 puntos básicos, una señal alentadora tras meses de volatilidad financiera. Durante la jornada, el índice elaborado por JP Morgan llegó a tocar las 488 unidades, muy cerca del mínimo registrado a finales de enero, aunque cerró en 494 puntos, sin variaciones respecto al día anterior.

La mejoría en el indicador respondió a un desempeño positivo de los bonos soberanos, que experimentaron avances tanto en los emitidos bajo legislación argentina como en los de ley extranjera. Los títulos locales aumentaron hasta un 0,8% y los extranjeros cerca del 0,5%, destacándose entre los papeles más negociados el AL41D con una suba de 0,3%, mientras que el GD35D mantuvo una estabilidad relativa.

El Riesgo País es un termómetro fundamental para medir cómo perciben los inversores la capacidad del país para pagar su deuda externa. Su caída suele interpretarse como una mejora en las condiciones financieras y podría facilitar el regreso del país a los mercados internacionales de crédito. Esta tendencia a la baja ha estado vinculada también a la desaceleración inflacionaria y al superávit fiscal, factores que fortalecen la confianza de los mercados.

En paralelo, el mercado cambiario mostró estabilidad, con variaciones mínimas en las principales cotizaciones. El dólar oficial cerró sin cambios, manteniéndose en $1.380 para la compra y $1.430 para la venta, mientras que el dólar blue y las otras modalidades como el MEP y el contado con liquidación presentaron movimientos marginales. Esta calma en el mercado cambiario acompaña la reducción del Riesgo País y ofrece una base más sólida para la recuperación financiera del país.