El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que, pese a algunos avances en la política económica argentina, la situación externa del país continúa siendo frágil y está sujeta a altos riesgos debido al contexto internacional. En su informe de la segunda revisión del programa acordado con el gobierno, el organismo enfatizó que la economía enfrenta desafíos importantes relacionados con las reservas internacionales, el acceso a financiamiento global y la vulnerabilidad frente a choques externos.

El FMI destacó que la cobertura de reservas en Argentina permanece débil, y que el país no cuenta con acceso sostenido a los mercados internacionales de capital, en un escenario en el que las obligaciones en moneda extranjera son considerables. Esto genera una posición externa más débil que la que indicarían los fundamentos económicos y las políticas recomendables en el mediano plazo.

Como parte de la respuesta a esta compleja realidad, el gobierno implementa reformas para potenciar sectores clave como la energía y la minería, buscando mejorar la capacidad exportadora y fortalecer el balance de pagos. Entre las medidas se encuentran cambios en el marco regulatorio y un ampliación de infraestructura orientada a facilitar nuevos proyectos productivos.

En materia financiera, el FMI observó que el crédito al sector privado creció a un ritmo real promedio durante el año, gracias a una reducción de la liquidez excedente y menor vinculación de los bancos con el sector público. Sin embargo, a partir del tercer trimestre el crecimiento del crédito se estancó, en particular en el segmento de consumo, afectado por condiciones monetarias más estrictas y un débil crecimiento de los ingresos de los hogares. Asimismo, aumentaron los préstamos irregulares en ese sector.

El organismo afirmó que, pese a una disminución en la rentabilidad bancaria desde niveles altos, el sistema mantiene adecuados niveles de liquidez, capitalización y provisiones. Otro hecho resaltado fue el récord en depósitos en dólares dentro del sistema bancario, lo que representa un fenómeno distinto a episodios anteriores de dolarización, ya que esta vez la demanda de divisas se canalizó formalmente por los bancos.

Finalmente, el FMI reiteró la necesidad de avanzar en reformas fiscales, particularmente la eliminación de impuestos considerados distorsivos, entre ellos el impuesto a los Ingresos Brutos que aplican las provincias, para fortalecer el equilibrio macroeconómico y la sostenibilidad de la economía.