Francia domina el ranking económico previo al Mundial 2026 con un valor total que supera los 1.650 millones de dólares, encabezado por Kylian Mbappé, considerado el jugador más valioso del torneo con una tasación de 216 millones. Esta ventaja refleja la fuerte presencia de potencias europeas en el panorama futbolístico mundial.

El segundo lugar lo ocupó Inglaterra con una plantilla valorada en alrededor de 1.412 millones de dólares, donde Jude Bellingham es la figura más cotizada con un valor cercano a los 151 millones. España completa el podio, con un plantel estimado en 1.362 millones de dólares, confirmando así el predominio europeo en términos de valor de mercado.

Tras estas tres selecciones europeas, el ranking enumera a Portugal, Alemania, Brasil, Países Bajos y Argentina, esta última con un valor cercano a los 884 millones de dólares, posicionándose como la segunda selección más valiosa de Sudamérica después de Brasil, cuyo plantel alcanza los 985 millones.

Entre los países anfitriones, Estados Unidos aparece en el puesto 18 con una valoración aproximada de 408 millones de dólares, mientras que Canadá y México ocupan los lugares 26 y 27 con cotizaciones por debajo de 220 millones. Estas cifras reflejan la diferencia económica sustancial entre selecciones de distintas regiones y niveles competitivos.

En el extremo opuesto, las selecciones con menor valor son Jordania y Qatar, ambas con planteles por debajo de los 22 millones de dólares. Otras selecciones con bajo valor de mercado son Irak, Curazao, Irán y Panamá, que oscilan entre los 22 y 37 millones.

El estudio también destaca casos particulares como el de Noruega, fuera de las potencias tradicionales, con un valor de mercado estimado en 649 millones de dólares, impulsado principalmente por Erling Haaland, una de las máximas estrellas del Mundial. En África, Costa de Marfil destaca con un valor superior a los 570 millones, seguida por Marruecos y Senegal. En Asia, Japón lidera con un plantel valorado en 301 millones.

El informe pone en evidencia la brecha entre las grandes potencias y el resto de los participantes, mostrando desigualdades que no solo marcan la diferencia en el campo sino también en el contexto económico del fútbol internacional.

El Mundial 2026 está previsto para comenzar con el partido inaugural entre México y Sudáfrica, un evento que llevará la atención mundial a esta contienda deportiva marcada también por estas cifras que reflejan el poder económico de cada selección.