Francia destaca en Europa como uno de los países con mayor dinamismo en el sector logístico, impulsado por un crecimiento significativo de las inversiones en infraestructura y la expansión del comercio electrónico. En 2024, la inversión en logística revertió la caída del año anterior y alcanzó cifras que duplican las del periodo previo, revitalizando un sector estratégico para la economía nacional.

Parte fundamental de esta expansión es la presencia de casi 4.000 almacenes o plataformas logísticas distribuidos en una superficie de 93 millones de metros cuadrados. Estas infraestructuras se concentran principalmente en regiones históricamente vinculadas a la logística como París, Lille, Marsella y Lyon, que acaparan más de la mitad de esta superficie especializada. Aunque representan menos del 1% del total de edificios en el país, su impacto económico y operativo es significativo.

Una de las ventajas competitivas más claras de Francia en este ámbito es el precio del suelo. En comparación con otras capitales europeas, como Londres, el metro cuadrado en la región parisina es considerablemente más barato, favoreciendo el desarrollo de centros logísticos de gran escala. Este factor, junto a una red de transporte eficiente y una ubicación estratégica en Europa, convierte a Francia en un destino atractivo para empresas que buscan optimizar sus cadenas de suministro.

El auge del comercio electrónico es el principal motor detrás de esta transformación. Este sector demanda un espacio de almacenamiento tres veces superior al del comercio tradicional, lo que obliga a expandir la capacidad logística. Sin embargo, en comparación con países vecinos, Francia mostró cierto rezago en la infraestructura para comercio digital, una brecha que están intentando cerrar proyectos ambiciosos como los de Amazon.

Amazon, que anunció una inversión de más de 15.000 millones de euros para un período de tres años, sumó recientemente tres nuevos centros logísticos que generarán alrededor de 1.000 empleos, además de los 7.000 puestos ya previstos. Destaca particularmente su nuevo almacén en Ensisheim, con una superficie cercana a los 189.000 metros cuadrados y diseñado en varios niveles para optimizar el uso del terreno, una innovación en respuesta a la escasez de suelo disponible.

Este «gigantismo» en los almacenes logísticos refleja una tendencia internacional. En Estados Unidos, por ejemplo, Amazon construye espacios que pueden superar los 300.000 metros cuadrados. En Europa, Francia se posiciona a la vanguardia de esta evolución, impulsando estructuras verticales y multifuncionales para maximizar la eficiencia en entornos urbanos y periurbanos.