La producción industrial volvió a descender en abril, mostrando signos claros de estancamiento y dificultando la recuperación del sector. La Unión Industrial Argentina (UIA) informó que, en comparación con el mismo mes del año anterior, la actividad tuvo una baja de 0,7%, mientras que, en términos desestacionalizados, cayó un 0,4% respecto a marzo.
El informe señala un desempeño particularmente negativo en la construcción, la industria automotriz, el sector de alimentos y bebidas, y parte de la agroindustria. Entre los datos más preocupantes sobresalen los despachos de cemento, que disminuyeron 5,7% durante abril. Este indicador, junto con el Índice Construya que mostró una suba mensual del 5%, permanecen considerablemente por debajo de los niveles de 2022, con caídas acumuladas de 22% y 30% respectivamente.
El sector automotriz también registró una caída mensual de 3,9%, atribuida en gran parte a la menor demanda interna. En línea con esta retracción, el consumo eléctrico de las grandes industrias bajó 2,9% en comparación con marzo, reflejando una menor actividad productiva. Además, la producción en la industria de alimentos y bebidas presentó contracciones significativas: la producción láctea descendió 5,3%, la faena vacuna 4,5% y la elaboración de bebidas 1,7%. También se detectó una caída en la liquidación de divisas del complejo agroindustrial, lo que evidencia tensiones en este sector clave.
En contraste, el patentamiento de maquinaria industrial evidenció un crecimiento mensual del 5,6%, aunque el sector acumula una reducción del 3,8% en los primeros cuatro meses del año frente al mismo periodo de 2025. La UIA interpreta estos comportamientos como una interrupción en la recuperación que habían mostrado algunos sectores durante los primeros meses del año, reflejando las dificultades para consolidar un crecimiento sostenido en la industria.