El aumento de precios en la Ciudad de Buenos Aires mostró en junio una moderación destacada, con una variación mensual del 1,8%, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). Este registro representa el incremento más bajo en 2026 y queda por debajo de las expectativas que tenían la mayoría de las consultoras privadas.

En el acumulado de los primeros seis meses, la inflación alcanzó un 16%, mientras que en los últimos doce meses se redujo a 32,6%, consolidando una tendencia a la baja que ya venía en los meses previos. En comparación, mayo había registrado un 2,1% mensual y una inflación interanual del 33,1%, cifras que reflejan un descenso en la aceleración de los precios.

El comportamiento por sectores mostró que los servicios continuaron con alzas superiores a los bienes. Entre los rubros más influyentes en la suba se destacaron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, principalmente afectados por ajustes tarifarios y aumentos en expensas. También impulsaron el índice los sectores de restaurantes y hoteles, salud, y alimentos y bebidas no alcohólicas.

Por otro lado, algunos productos estacionales, como frutas y verduras, experimentaron bajas que ayudaron a contener la inflación general durante el mes. En este sentido, la inflación subyacente —que excluye precios regulados y elementos estacionales— mantuvo una tendencia descendente, pero se ubicó por encima del índice general, evidenciando la persistencia de aumentos en sectores menos afectados por factores temporales.

Los precios regulados continuaron reflejando el impacto de las actualizaciones en tarifas y otros servicios administrados, lo que sigue siendo un componente importante en la dinámica inflacionaria de la ciudad.

El dato de inflación en la Ciudad es seguido atentamente por economistas y operadores del mercado, pues suele anticipar la tendencia que tendrá a nivel nacional el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC. Aunque existen diferencias metodológicas y geográficas entre ambos indicadores, el IPC porteño funciona como una referencia para estimar la inflación en todo el país.

Consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ya habían previsto una inflación similar a la registrada en la Ciudad para junio a nivel nacional. De confirmarse esos valores cuando se difundan los datos oficiales, el Gobierno acumularía un mes más con la inflación mensual por debajo del 2%, uno de los objetivos clave del programa de estabilización económica.

En el contexto actual, la evolución del IPC es uno de los indicadores más vigilados, especialmente ante la intención del Ejecutivo de mantener el equilibrio fiscal, sostener la desaceleración de los precios y avanzar con la flexibilización de algunas restricciones económicas. Si bien la reducción en la inflación representa un dato positivo para estas estrategias, los especialistas advierten que los desafíos para estabilizar definitivamente los precios persisten.